Michael Bublé: El revival de los Crooner

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Bublé es el “crooner” moderno, un heredero de Frank Sinatra que ha causado revuelo en Chile. En sólo 72 horas se agotaron las entradas para el concierto del 18 de marzo, obligando a la productora a agendar otro para el día anterior. Aquí, sepa quién es este cantante, cómo llegó al estrellato y qué debe escuchar para ponerse al día con el fenómeno.

El lugar está repleto. Es noviembre de 2011 y en un escenario en Nueva York un cantante vestido de traje, bien peinado y con una gran orquesta detrás, canta con una voz profunda mientras el público corea emocionado. Cuando termina, le habla a la audiencia y bromea. Sorpresivamente, su intervención incluye palabras de grueso calibre: “Sólo estaba jodiendo. Esa pu… no se subirá a mi escenario”, dice refiriéndose a la socialité norteamericana Kim Kardashian. La gente ríe. Él también.

Michael Bublé puede ser muy heredero de Frank Sinatra según la crítica -le dicen “el último crooner” por su voz, carisma y la gran orquesta que lo acompaña-, pero ese desparpajo arriba del escenario, “La Voz” nunca se lo habría permitido.

A Bublé no sólo no le disgusta esta clase de polémicas, le encanta: “Casi todas las noches cuando estoy en el escenario mi mánager me dice: ‘Treinta personas querían su dinero devuelta’. También recibo cartas con frases del tipo ‘me gustas pero fuiste rudo, usaste un lenguaje soez’. Al principio era una gran preocupación para mi agente, pero siempre le dije, ‘dales el dinero de vuelta. No quiero snobs ni gente que no pueda reírse de sí misma”‘, ha dicho el cantante.

Está convencido de que mientras más gente se va de sus conciertos, más es la que vuelve. Y puede que tenga razón: Ha vendido más de 35 millones de discos en el mundo desde su debut en 2003. El fenómeno se repite en Chile, donde hace cuatro semanas y en sólo 72 horas, se agotaron los tickets para su show. Fue tanto que los productores programaron un segundo concierto.

No hay otra opinión: Michael Bublé, el chico que recuerda a los antiguos próceres del swing, es un fenómeno musical en Chile.

TODO POR SU ABUELO. Igual que Frank Sinatra, Bublé tuvo una infancia tranquila. En su caso, en Vancouver, Canadá, donde su abuelo lo introdujo a la música de Sammy Cahn y el mismo Sinatra. Tanto creía en él su abuelo, un plomero, que lo llevaba a bares donde intercambiaba servicios de gasfitería por una oportunidad para que su nieto se subiera al escenario.

Y dio frutos. La historia es así: en el año 2000, Bublé le entregó su demo a uno de los invitados que lo llenó de elogios en medio del show que estaba dando en una empresa. “Si a ti y a tu esposa les gusta, genial. Si no, será un buen posavasos”, les dijo. Al día siguiente recibió una llamada. El invitado era un asistente del Primer Ministro canadiense de ese entonces, Brian Mulroney, quien contrató a Bublé para cantar en el matrimonio de su hija. Ahí lo vio David Foster, conocido por ser un descubridor de nuevos talentos -Celine Dion, The Corrs, entre otros- y le ofreció trabajar con él y con el chileno Humberto Gatica. El resto es historia.

El intérprete de 36 años trajo de vuelta eso que había muerto con Sinatra.

En 2003, lanzó su primer disco. Un álbum con 13 canciones inspiradas en los grandes éxitos de Frank Sinatra, Peggy Lee, George Michael, Paul Anka y Queen. Titulado “Michael Bublé”, al disco le fue bien y comenzó a ser conocido como el heredero de Sinatra. A él no le gusta que lo comparen con “La Voz”. “No soy un crooner ni el nuevo Sinatra, soy un cantante pop”, ha dicho.

Bublé es amable y relajado. Es el tipo por el que se derriten las mujeres, pero también es el amigo de los hombres, el que podría invitarte una cerveza después de un concierto o con el que te puedes topar en el supermercado. En una presentación en Inglaterra en el 2010, incluso dejó a un chico de 15 años subir al escenario a cantar con él. “¡Santa mie… mamá!”, fue su sincera reacción ante la melodiosa voz del desconocido Sam Holyman.

El canadiense de 36 años nació en la época equivocada. En la era del popstar, él es un legítimo crooner. Un cantante melódico chapado a la antigua -de los que sólo quedan en pie Tony Bennett y Paul Anka- pero que expele una personalidad más fresca y desinhibida. “La gente está empezando a conocerme. Cuando salió mi primer disco, la compañía no sabía quién era…ahora tengo más control. Todavía me molesta cuando alguien me dice ‘oh, pareces un chico tan lindo’. Y pienso, bueno, soy un tipo bueno, soy amable con la gente. Pero al mismo tiempo, si esperan que sea así de maravilloso…no lo soy”, dijo en una entrevista en 2011. Y al final, comparado con los desastrosos o poco convincentes ensayos que hicieron Rod Stewart y Robbie Williams vestidos de etiqueta y con orquesta de Broadway, lo que muestra Bublé es fenomenal. De la canción pop tradicional al swing moderno. Una figura para los próximos tiempos.

EL ORIGINAL. El éxito de Bublé ha generado interés por los crooners de antaño, los que comenzaron en la década del 20. “Con la llegada de la orquesta, el cantante se convirtió en un integrante más de la banda y con la aparición del micrófono, el intérprete aprovechó de desarrollar una nueva técnica vocal”, cuenta Juan Pablo González, doctor en musicología de la Universidad de California, Los Ángeles.

Para mediados de década, el estilo alcanzó su punto máximo. Los crooners tenían particular éxito con el público femenino, al que seducían desde el escenario con su desplante y su voz calmada. Ahí surgieron cantantes como Gene Austin, considerado el primer crooner de la historia. Sus composiciones en los años 20 se convirtieron en estándares del pop y del jazz. Su atractiva nueva forma de cantar, con un registro de tenor suave, dio pie para que el estilo se volviera una influencia y una inspiración. Luego vinieron otros como Bing Crosby, el primero que bajó el registro al rango de barítono, creando así un sonido más oscuro y un fraseo más hablado. Frank Sinatra, Dean Martin, conocidos integrantes, y líderes del “rat pack” junto a otro crooner, Sammy Davis Jr. -el único integrante afro americano del “rat pack” en una época en la que el racismo era algo de todos los días-, marcaron época. Hasta que el fenómeno bajó debido a la llegada de los instrumentos electrónicos.

Pero ahora el crooner intenta reinstalarse. En el último tiempo han surgido nuevos cantantes que siguen el revival de Bublé: Harry Connick Jr. o Jamie Cullum son algunos a los que hay que estar atentos. Pero todo indica que vendrán más. Público hay.

Recomendados para conocer a los crooners

David Ponce, periodista de música.
Tony Bennett: “Tony Bennett: “Duets II”. “Una buena introducción al cantante, porque son éxitos seguros de su repertorio. El álbum acaba de salir el año pasado y es un disco de dúos con astros como Lady Gaga, Michael Bublé, Aretha Franklin, Mariah Carey y Alejandro Sanz”. En Feriamix.

Julián García Reyes, director radio Oasis.
Bing Crosby: “Una canción: ‘Begin the Beguine’, uno de los clásicos, una de las primeras realizaciones que hizo este cantante a quien admiraba Frank Sinatra”. Puede encontrarse en uno de los discos de grandes éxitos del cantante: “One hundred hits of Bing Crosby”. En Amazon.

Sergio “Pirincho” Cárcamo, locutor radio Futuro.
Sammy Davis Jr.: “‘Hey there’, el tema más conocido de Sammy Davis y el más recordado. Lo recomiendo por su gran interpretación y por su calidad. Es buenísimo”. La canción es parte del primer disco de estudio del cantante “Starring Sammy Davis Jr.”. En Amazon.

Valentín Trujillo, músico.
Joe Williams: “Count Basie swings, Joe Williams sings”. “Una maravilla del jazz, Joe Williams cantando mientras suena la orquesta de Count Basie. Muy recomendable, óigalo, le va a gustar mucho”. En Amazon

 

Valentina Vergara – Suplemento Wikén (El Mercurio)

 

Valentina Vergara.